Bienvenidos

Bienvenidos a un espacio en el que iremos conociendo noticias, estudios y casos reales acerca de las patologías existentes en nuestras vidas, las cuales trataremos de resolver mediante la búsqueda del origen de la enfermedad trabajando con terapias como Quiropráxia, Quiromasaje, Drenaje Linfático Manual, Medicina Natural Integral, etc.

martes, 2 de enero de 2018


LUMBALGIA




Qué es


La lumbalgia es el dolor localizado en la parte inferior o baja de la espalda, cuyo origen tiene que ver con la estructura músculo-esquelética de la columna vertebral.



Esta patología afecta tanto a personas jóvenes, como adultas y mayores y aparece tanto en trabajos sedentarios, como en aquellos que implican un gran esfuerzo físico.

Aproximadamente el 80 por ciento de la población ha tenido o tendrá alguna lumbalgia durante su vida y hasta el 70 por ciento de los jóvenes antes de cumplir los 16 años han experimentado este dolor de espalda.



Causas


El dolor de la lumbalgia aparece por un mecanismo neurológico que implica la activación de los nervios que transmiten el dolor y el desencadenamiento de la contractura muscular y la inflamación. A veces, también puede conllevar la compresión de la raíz nerviosa.

Ese mecanismo puede desencadenarse por una alteración de la estructura de la columna vertebral, como la hernia discal o la degeneración importante de la articulación intervertebral, pero, en la mayoría de los casos no se puede llegar a averiguar la causa inicial que lo desencadena, y se atribuye a dolor por contractura o sobrecarga muscular.



Síntomas


Las manifestaciones más comunes de la lumbalgia son el dolor local o irradiado, la inflamación y la presencia de contracturas musculares.

Por otra parte, según el grado de afectación y compresión radicular se pueden producir alteraciones de la sensibilidad (anestesia, hipoanestesia, hiperestesia, hormigueo, etc.) y alteraciones del movimiento (paresia, parálisis, entre otras).




Tipos de lumbalgias


La LUMBALGIA AGUDA, lumbago, sin irradiación, (o lumbalgia simple): se puede definir como aquel dolor de espalda de inicio súbito referido a la zona lumbar. El dolor puede ser de características mecánicas, es decir, mejorar con el reposo y empeorar con el movimiento, o no modificarse con el esfuerzo (no mecánico), apuntando a una causa fuera de la columna, como por ejemplo un dolor visceral que se refiere a la zona lumbar.

Es muy frecuente debido a la falta de buenos hábitos posturales en la vida diaria y en el trabajo. Así se van acumulando las tensiones en la espalda, hasta que en un momento inesperado un movimiento lesiona algún músculo, nervio, ligamento o disco entre las vértebras, y ello provoca un dolor paralizante.

Lumbalgia aguda, se presenta como un cuadro doloroso muy agudo que aparece bruscamente, relacionado con un esfuerzo muscular incluso a veces se oye un chasquido. El dolor aumenta con los movimientos y se adopta una posición que calme el dolor (antiálgica) como el tronco en semiflexión e inclinación lateral.


LA LUMBALGIA CRÓNICA, provoca un dolor que puede ser continuo, intermitente o acentuado en ciertas posiciones (sentado, de pie, acostado, en flexión anterior, etc.), dura más de 30 días. A veces se manifiesta como un dolor difuso y vago localizado en la región lumbosacra. Suele empeorar por la noche y produce incluso fatiga, o por la mañana al levantarse. No existe bloqueo como tal, así que la persona que lo padece puede andar y moverse con cierta libertad, y son en realidad las posturas estáticas prolongadas las que se hacen intolerables. En muchas ocasiones la causa de este tipo de lumbalgias es un desequilibrio de fuerzas en la columna en general, que puede ser provocado a su vez por el sobrepeso y la mala postura.

Son dolores lumbares bajos, difusos y a menudo unilaterales, que se irradian hacia las nalgas, que incrementan con el esfuerzo y la fatiga y disminuyen con el reposo.


LA LUMBALGIA PSICOSOMÁTICA O EMOCIONAL, es aquella que ocurre sin causa aparente y no sigue ningún tipo de patrón lógico, por lo que la persona que la padece no sabe explicar claramente el lugar del dolor ni las situaciones en las que aparece o desaparece. La ansiedad, rabia y tristeza son las emociones que con mayor frecuencia provocan lumbalgias de origen emocional. Aunque la mayoría de las lumbalgias tienen factores emocionales asociados.


LA LUMBOCIÁTICA, esta patología discal, puede producirse por una hernia discal o por una simple protusión discal. Este problema se suele situar entre los niveles vertebrales L4 – L5 y L5 – S1. Se caracteriza por un dolor irradiado que parte de la zona glútea o lumbar, y llega en ocasiones hasta el pie. Es lo que comúnmente se conoce como "ciática".


Tratamiento


El tratamiento para la lumbalgia depende de los antecedentes del paciente y de la gravedad del dolor. La gran mayoría de los casos de la lumbalgia se curan dentro de seis semanas con terapia manual y los ejercicios para la lumbalgia son, casi siempre, parte del plan de tratamiento.

  • Descanso: Dejar de realizar actividades durante unos días permite que los tejidos lesionados, y hasta las raíces nerviosas, empiecen a curarse, lo que a su vez puede servir para aliviar la lumbalgia. Sin embargo, descansar por más de unos pocos días puede conllevar una debilitación de los músculos, y los músculos débiles pueden tener dificultades para apoyar la columna adecuadamente. Los pacientes que no hacen ejercicio regular para hacerse más fuertes y flexibles son más propensos a experimentar una lumbalgia recurrente o prolongada.
  • Compresas de calor y hielo facilitan el alivio de la mayoría de los casos de lumbalgia al reducir la inflamación. Muchas veces los pacientes utilizan el hielo, pero algunos prefieren el calor. Se puede alternar entre los dos.

  • Ejercicios para la lumbalgia. El ejercicio es un elemento clave en casi todo plan de tratamiento de la lumbalgia. Sin importar si el tratamiento se realiza en casa o con un profesional de salud vertebral, como un fisioterapeuta, un quiropráctico, o un médico especialista en medicina física y rehabilitación, un plan generalmente comprenderá tres componentes: acondicionamiento aeróbico, ejercicios de estiramiento y ejercicios de fortalecimiento. Es mejor hacer los ejercicios como parte de un programa controlado y progresivo, con el objetivo de lograr tener una columna más fuerte y flexible.
  • Los ajustes quiroprácticos sirven para mejorar el funcionamiento de la columna al reducir el dolor e inflamación para mejorar la amplitud de movimiento y el funcionamiento físico.


martes, 29 de agosto de 2017

FASCITIS PLANTAR

En la planta del pie tenemos una banda gruesa de tejido elástico denominada fascia plantar, que recorre desde el talón hasta la base de los dedos. Su función consiste en tensar la base del pie manteniendo y estabilizando el arco plantar, amortiguar los impactos que se producen en el pie al caminar y correr y proteger los músculos de esa zona.

¿Qué es la fascitis plantar?

La fascitis plantar es la inflamación de la fascia plantar y, generalmente, suele ser debida a un sobreuso (muy común en los deportistas), un estiramiento brusco de la misma, o la presencia de ciertos factores predisponentes. En estas situaciones se provoca una serie de microtraumatismos en el tejido que el cuerpo no tiene tiempo de reparar, de modo que terminan por producir su degeneración.

El tejido conectivo que forma parte de fascias, ligamentos y tendones es resistente, flexible y nos permite movernos con facilidad, pero en las zonas de tensión continua o de roce se va desgastando hasta que las fibras se debilitan, se deshilachan y finalmente se rompen.

Lo más habitual para sospechar de una fascitis plantar es notar dolor en la planta del pie, como un pinchazo debajo del talón, al levantarse por la mañana o empezar a caminar. Tras un rato caminando se puede notar mejoría, pero reaparece cada vez que se reinicia la marcha tras un periodo de reposo (aunque sea breve). Presionar sobre el talón o extender la planta del pie, estirando de los dedos hacia nosotros también provoca dolor.

¿Cuáles son las causas?

Hasta hace relativamente poco tiempo se pensaba que este problema estaba asociado únicamente a la presencia de un espolón en el talón, y aunque es cierto que esta es una de las causas principales de la fascitis plantar, no es la única. Un espolón es una protuberancia ósea que se forma en un lado de la curvatura ascendente del calcáneo (hueso del talón). La presencia de un espolón puede causar la inflamación de los tejidos vecinos, entre ellos la fascia.

La fascitis plantar produce dolor y dificulta el desplazamiento, y se produce generalmente por una sobrecarga gradual y progresiva de la fascia plantar. Hay varios factores que predisponen a su aparición:
  • Sobrecarga en el pie, por correr largas distancias (o acumular entrenamientos), especialmente en terrenos con pendientes pronunciadas o superficies desiguales. Utilizar un calzado inadecuado, con demasiada amortiguación o una sujeción deficiente del arco plantar o del talón, puede tener las mismas consecuencias.
  • Pies planos o excesivamente arqueados.
  • Exceso de peso.
  • Presencia de un tendón de Aquiles acortado o tenso, ya que este tendón es el que conecta los músculos de la pantorrilla al talón.
  • Debilidad del sóleo. Es un músculo situado por debajo del gemelo y se encarga de la flexión de la planta del pie. Si está débil, el paciente intenta suplirlo modificando el paso y pudiendo provocar así otro tipo de lesiones.
  • Edad: conforme envejecemos la fascia plantar va perdiendo elasticidad. Además la musculatura que participa en el movimiento del tobillo y pie también va perdiendo su fuerza, y la capacidad de regeneración disminuye. Incluso la capa de grasa presente en el talón también disminuye y deja de amortiguar gran parte del impacto recibido por el pie, favoreciendo la aparición de lesiones en la fascia.

Espolón calcáneo: Es un crecimiento anómalo de hueso con forma de pico de pato en la zona donde la fascia se al calcáneo. Suele producirse debido a una tracción repetitiva de la musculatura de la planta del pie, pero no siempre va asociado a la fascitis plantar.

¿Qué síntomas aparecen?

El síntoma más característico de la fascitis plantar es el dolor en la planta del pie o en el talón, que suele presentarse al levantarse por la mañana y va cediendo a lo largo del día, mejorando con el descanso. En el caso de realizar una marcha prologada el dolor empeora, aunque en ocasiones se nota simplemente estando de pie o incluso en reposo.

En ocasiones el dolor puede acabar alcanzando el tobillo o incluso los dedos de los pies.

En el caso que el dolor sea muy intenso, pueden realizarse radiografías o ecografías para descartar otro tipo de lesión.

Un diagnóstico correcto y precoz de la fascitis plantar es fundamental para poder llevar a cabo un tratamiento adecuado y eficaz con el fin de que la dolencia desaparezca.

¿Cómo tratar la fascitis plantar?

Es muy importante ponerse en manos de un especialista que confirme el diagnóstico y que oriente sobre la recuperación, adapte un plan de entrenamiento y objetivos deportivos (si es el caso). La recuperación de la fascitis plantar puede ser lenta, con un periodo de recuperación que oscila entre 3 y 18 meses. Si el tratamiento se inicia en las primeras 6 semanas mejora el pronóstico y se evitan recaídas.

El tratamiento para la fascitis plantar es relativamente simple y bastante efectivo. Se debe mantener el tratamiento hasta la remisión del dolor, ya que el problema puede tardar varios meses en resolverse. Las dos medidas principales son la aplicación de maniobras antiinflamatorias y la recomendación de ejercicios de estiramiento para el talón.

Los estiramientos engloban generalmente toda la musculatura del pie, tobillo y pierna. Además, se debe realizar masaje transversal profundo con hielo (varias veces al día) sobre los tejidos afectados por la lesión.

En ocasiones, es recomendable el uso de plantillas o zapatos con un talón ligeramente elevado, ya que reduce la tensión sobre la fascia.

¿Cómo se previene?

Evita el sobrepeso y la obesidad. Además de otras complicaciones en tu estado de salud, los kilos de más someten a la fascia plantar a un esfuerzo adicional.

Usa siempre un calzado adecuado a tus necesidades, especialmente para caminar y hacer ejercicio.

Evita en la medida de lo posible estar mucho tiempo de pie.

Alterna tu ejercicio habitual con otras actividades que no tengan impacto sobre la fascia o el talón (como nadar y montar en bicicleta), entrena en superficies blandas como hierba o tierra y disminuye la intensidad de tu entrenamiento.

Haz estiramientos específicos de la fascia plantar (pero también del tendón de Aquiles y los músculos de las piernas), al menos 2 veces al día e incluir estos ejercicios en nuestro plan de estiramientos habitual.

Calienta con una carrera suave de 5-10 minutos antes del entrenamiento.

El hielo es un antiinflamatorio y analgésico eficaz y barato. Se aplica en sesiones de 10-15 minutos unas 3-4 veces al día y especialmente después del ejercicio. Incluso aunque ya no haya dolor y la lesión esté superada, nos ayudará a prevenir recaídas.

CIM

domingo, 21 de mayo de 2017

DRENAJE LINFÁTICO Y CUIDADO DEL PECHO

Drenaje Linfático y Cuidado del Pecho

Drenaje Linfático Manual, Mamoplastia, EmbarazoEl drenaje linfático es una técnica no invasiva que, en lo que al cuidado del pecho se refiere, puede ayudar a aliviar numerosas afecciones relacionadas con el embarazo, incluyendo la congestión, el dolor en los pezones, el alivio de los conductos obstruidos, así como en la curación de heridas, fisuras, ulceraciones, contusiones y dermatitis. El drenaje linfático también puede proporcionar alivio y cuidado del pecho en procesos pre-quirúrgicos y post-quirúrgicos y puede ser utilizado con fines cosméticos y estéticos, por ejemplo, en caso de mastoptosis, cicatrices y traumas.


Los beneficios del drenaje linfático para el cuidado del pecho 

Según el doctor Bruno Chikly, autor del libro Silent Waves, Theory and Practice of Lymph Drainage Therapy (Olas silenciosas, Teoría y Práctica de la terapia de drenaje linfático), al estudiar los numerosos vasos linfáticos de la mama y de los órganos de la pelvis, se pone de manifiesto la riqueza de las redes linfáticas que se encuentran en estas áreas, que son altamente susceptibles al drenaje linfático. 

Por ejemplo, no se debe aplicar una fuerte presión sobre el tejido de mama. La técnica, sin tener que suponer dolor, puede destruir los ligamentos suspensorios de Cooper de la glándula mamaria y la fibras elásticas para evitar la flacidez (mastoptosis). 
Drenaje Linfático Manual, Mamoplastia, Embarazo
Además, el tejido mamario, aunque tiene buen suministro de vasos linfáticos, carece de fuentes de compresión externa para promover el drenaje linfático natural, algo que sí se encuentra en la mayoría de los otros tejidos del cuerpo, por lo que el líquido tiende a acumularse en el pecho. El drenaje linfático suave ofrece una solución ideal para el estancamiento de líquidos y cuidado del pecho.


El sistema linfático 

La fisiología y fisiopatología del sistema linfático fue desentrañada lentamente con el tiempo por un grupo de científicos interesados en este misterioso fluido. Actualmente, la función crítica del sistema linfático se reconoce como un medio para mejorar la salud en general y el bienestar. 

Drenaje Linfático Manual, Mamoplastia, EmbarazoEl sistema linfático absorbe fluidos, macromoléculas, microorganismos, toxinas, productos de desecho y sustancias extrañas desde el tejido intersticial. Numerosas sustancias (electrolitos, proteínas, hormonas, toxinas, desechos) y células inmuno-competentes (linfocitos, macrófagos) pasan a través de los ganglios linfáticos regionales, donde se filtra, purificada y concentra este fluido. 

El flujo linfático puede estancarse por muchas razones, como por hinchazón, inflamación crónica, falta de actividad física, el estrés, la fatiga, un shock emocional, la edad y, en el caso del pecho, sostenes inadecuados o usados de forma excesiva. Cuando la circulación linfática se ralentiza, la regeneración de las células se hace menos eficaz. Esta condición permite que las toxinas y las proteínas se acumulen alrededor de las células, causando la oxigenación celular a disminuir y que la regeneración de tejidos disminuya.

CIM

lunes, 30 de enero de 2017

DRENAJE LINFÁTIO EN PRE-OPERATORIOS


Drenaje Linfático en  Pre-operatorios




El drenaje linfático favorece la desinflamación y la eliminación de líquidos del cuerpo. Antes de una operación se puede utilizar para que el cuerpo pueda recuperarse de la cirugía con mayor facilidad.

El drenaje linfático se utiliza normalmente en el post-operatorio para la reducción de líquidos y edemas, pero sabe también puede ser una técnica utilizada para tratar el cuerpo antes de la operación

Los profesionales que más recomiendan esta técnica son los especializados en cirugía plástica, ya que reconocen lo bien que sus clientes han respondido al método. 

Los efectos del drenaje linfático se concentran en la rápida regeneración de la piel, la eliminación de toxinas y la aceleración del proceso llevado a cabo por el sistema inmunológico, lo que favorece una recuperación mejor. 


Beneficios del drenaje linfático en el pre-operatorio 

El drenaje linfático aplicado antes de la operación tiene los siguientes beneficios para la salud del cuerpo: 

  • Mejora la circulación sanguínea y del sistema linfático
  • Mejora de la piel en la absorción de productos esenciales aplicados en la piel momentos antes de la intervención quirúrgica. 
  • Relajación física. 
  • Alivio del estrés pre-operatorio. 
  • Prevención de posibles complicaciones, como la fibrosis y seromas.

Cómo actúa el drenaje linfático en la cicatrización de la piel

La fibrosis se produce debido al ataque de bacterias que reaccionan en el momento de la cicatrización de la incisión quirúrgica, provocando infecciones e imperfecciones en la piel.

El sistema linfático se encarga de favorecer que los glóbulos blancos de la sangre puedan reaccionar de manera más eficiente y rápida sobre las bacterias que causan las infecciones en incisiones quirúrgicas y perjudiquen su cicatrización.

El drenaje linfático actúa en la aceleración y el rendimiento de los ganglios linfáticos que componen el sistema linfático, favoreciendo la cicatrización de la piel y una rápida recuperación.


Cómo se aplica el drenaje linfático

Nuestro sistema linfático tiene una red de ganglios que se encuentran en ciertas zonas del cuerpo, como en el cuello, las axilas, la ingle y la zona detrás de las rodillas. Estos ganglios se pueden activar para aumentar su capacidad de desarrollo a través de toques suaves y técnicas especiales. Se va drenando desde el cuello hasta la zona más distan que se vaya a intervenir.



CIM